Tu ERP sabe lo que te deben. No sabe cuánto vas a tener en el banco.
Una previsión de caja a trece semanas que parte de tu Odoo y le suma lo que no es una factura: las nóminas del mes que viene, el IVA del trimestre, la cuota del préstamo y el aplazamiento con Hacienda. Todas tus cuentas y tus pólizas en una sola pantalla.
«¿Esto no lo hace ya Odoo?»
Es la primera pregunta de todo el que conoce el programa. Nos la hizo nuestra propia contable. Vamos con ella.
Lo que no está en ese informe son tres cosas. Y son justo las tres que rompen un mes.
El día 30 sale el importe más grande del mes de tu cuenta. No hay ninguna factura que lo anuncie, así que no aparece en ningún vencimiento. Tampoco el pago a Hacienda que va detrás.
No se factura: se calcula. Y cuando llega, llega de golpe. En abril, julio, octubre y enero hay una salida de caja que tu listado de vencimientos no vio venir en ningún momento.
Que ese cliente paga siempre veinte días tarde aunque la factura ponga treinta. Que el préstamo está concedido pero sin firmar. Que hay un aplazamiento con Hacienda que llegó por carta y que en el ERP no existe.
Un informe de contabilidad mira al pasado: lo que ya se facturó. Esas tres cosas viven en el futuro.
Lo que ves cada mañana
Una sola pantalla con el dinero que hay, el que entra, el que sale y el que puedes pedir si hace falta.
Tres meses de horizonte es el plazo en el que todavía puedes hacer algo: adelantar un cobro, retrasar un pago, pedir una ampliación. A una semana vista ya solo queda apagar el fuego.
Las cuentas de cinco bancos distintos sumadas en un solo número, con las de dólares convertidas al cambio del día. Se acabó el abrir cinco webs para saber cuánto hay.
Cuánto tienes concedido, cuánto has dispuesto y cuánto te queda disponible en cada una. Cuando una semana se pone en rojo, ya sabes si tienes colchón o tienes que llamar al banco.
Nóminas, impuestos, cuotas de préstamo, aplazamientos, el alquiler, la prima del seguro. Se cargan una vez, se repiten solas y quedan contadas en la previsión desde el primer día.
Facturas vencidas hace meses que siguen abiertas, saldos que no coinciden con el banco, cobros duplicados. Suele ser lo primero que aporta valor, incluso antes de mirar la previsión.
Mueves el cobro grande tres semanas y ves al momento qué le pasa a la caja. Sirve para decidir si se firma esa compra este mes o el que viene, sin jugársela.
Cómo entra en tu empresa
Ni migración, ni cambiar de programa, ni tocar la contabilidad. Se apoya en lo que ya tienes.
Nos das un usuario de solo lectura y la previsión se llena sola con tus saldos y tus vencimientos. No escribe nada en tu sistema: no puede romperte la contabilidad ni aunque quisiera.
Ves la previsión que sale de tus datos y le añades lo que solo está en tu cabeza: ese cliente que paga tarde, el aplazamiento, el préstamo sin firmar. Media mañana la primera vez, y ya está montado.
A partir de ahí se actualiza sola cada noche. El lunes abres, miras si hay alguna semana en rojo y decides. Eso es todo el mantenimiento que pide.
Míralo con un caso de verdad
La demo va cargada con el caso de un cliente: once posiciones repartidas en cinco bancos, dos cuentas en dólares, cinco pólizas de crédito y una semana en la que la caja se rompe. Se entra con registro, para que puedas volver a tus datos cuando quieras.
Lo que nos preguntan siempre
¿Escribe algo en mi Odoo?
¿Sirve si no llevo la contabilidad al día?
Tenemos varias sociedades y cuentas en dólares. ¿Se puede?
¿Cuánto cuesta?
¿Hace falta tener Odoo?
Cuéntanos tu caso
Escríbenos cuatro líneas sobre cómo lleváis hoy la previsión de caja. Te contestamos en menos de 24h laborables, y si vemos que no encajas te lo decimos igual de rápido.
- Primero miramos tu caso sin compromiso: si con lo que ya tienes te apañas, te lo decimos.
- Una llamada de veinte minutos para ver cuántas sociedades, cuántos bancos y qué falta en tu ERP.
- Propuesta con alcance, plazo y precio cerrado. Sin comerciales detrás.
El lunes por la mañana, sin abrir cinco webs de banco.
Trece semanas por delante, todas tus cuentas sumadas y las semanas en rojo marcadas antes de que lleguen.
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